Guía completa
Lo que tiene de especial frenar en Santander
Las bajadas hacia el centro desde el Alisal o desde la zona del Monte se hacen con el pie en el freno, en primera o segunda, una y otra vez. A eso se suman las paradas del tráfico urbano y, sobre todo, la humedad: el disco de freno es hierro desnudo y, después de una noche de lluvia o niebla cerca de la bahía, amanece con una capa de óxido. Ese chirrido de las primeras frenadas de la mañana es normal y desaparece enseguida.
Lo que no es normal es que el óxido avance donde no se ve: en las guías de la pinza, en el borde del disco o en el freno trasero de un coche que se usa poco. Ahí es donde aparecen pinzas agarrotadas, pastillas que se gastan solo por un lado y discos traseros comidos por la corrosión.
Cómo lo revisamos
Primero, el síntoma
Antes de levantar el coche, preguntamos y probamos. Un ruido al frenar no es lo mismo que un ruido al circular sin frenar; una vibración en el volante apunta al eje delantero, y una en el pedal o en el asiento, a menudo al trasero.
Después, medir
Las pastillas se miden, y el disco también, con micrómetro, contra el espesor mínimo que marca el fabricante (suele venir grabado en el propio disco). Si el disco está bien, se mantiene. No cambiamos discos “por si acaso”.
Pinzas y latiguillos
Se comprueba que el pistón y las guías deslizan sin esfuerzo. Con el salitre, es frecuente encontrar una guía agarrotada que hace que una pastilla roce siempre. Los latiguillos de goma se revisan buscando grietas o hinchazones.
El líquido
Medimos su contenido de agua. Un líquido con humedad hierve antes, y en una bajada larga eso se traduce en un pedal que se va hacia el fondo.
Coches que se mueven poco
Si el coche pasa días parado en la calle, el freno trasero sufre especialmente. Con freno de mano eléctrico hay que usar el equipo de diagnosis para retraer el motor de la pinza antes de trabajar; no se puede forzar a mano.
Montamos pastillas y discos de calidad equivalente a la de origen y, en cada cambio, limpiamos y engrasamos las guías y las superficies de apoyo. Al terminar, prueba en carretera y asentado de las pastillas.
Antes de la ITV
Los frenos son uno de los puntos donde más rechazos se producen: desequilibrio entre ruedas, freno de mano flojo o latiguillos en mal estado. Si te toca pronto, puedes combinarlo con una pre-ITV.
Llama al 641 16 17 71 si algo no suena bien al frenar, y te decimos si hace falta pasar por el taller.